
La homogenización de estándares de reporte: hacia un efectivo modelo de negocio sostenible
El Consejo Europeo adoptó, a finales del año pasado, la Directiva (UE) 2022/2464, sobre Información Corporativa en materia de Sostenibilidad - Corporate Sustainability Reporting Directive CSRD -, como parte de los compromisos adoptados con el Pacto Verde Europeo. Dicha Directiva se enmarca dentro del actual contexto social y empresarial en el que hay una creciente demanda de claridad, calidad y transparencia de la información corporativa sobre sostenibilidad, y de la necesidad de homogeneizar y mejorar la credibilidad de dicha información. De esta forma, la CSRD requiere que se presente la información de sostenibilidad bajo el marco de los Estándares Europeos de Informes de Sostenibilidad - European Sustainability Reporting Standards ESRS - adoptados en la UE.
Los ESRS son directrices y criterios creados por el European Financial Reporting Advisory Group -EFRAG- destinados a unificar los documentos no financieros, de tal forma que la información sostenible se presente de manera organizada, clara, y transparente.
El 31 de julio de este año, la Comisión Europea adoptó el primer conjunto de ESRS aplicable a todas las empresas sujetas a la CSRD. La aplicación de los ESRS será progresiva, entrando en vigor entre 2024 y 2028 según el tipo de empresa y la sujeción a la Directiva. En lo que respecta a las pymes cotizadas, les será exigible desde el 1 de enero de 2026, teniendo que informar en 2027 sobre los datos de 2026, y podrán optar por no reportar hasta 2028. A pesar de la inexigibilidad hasta 2026 y de la posible exclusión voluntaria durante un ejercicio, la recomendación para las pymes cotizadas y no cotizadas es que opten por cumplir con las disposiciones de los ESRS de una manera voluntaria, adelantándose a la posibilidad de que les sean exigibles ya que se está trabajando en unas normas específicas para pymes cotizadas, y en recomendaciones para pymes no cotizadas, con idea de ser publicadas el año que viene.
Una de las grandes ventajas es que los ESRS consideran marcos existentes, como el Global Reporting Initiative (GRI), para facilitar la interoperabilidad, y evitar de este modo los esfuerzos de doble divulgación por parte de las empresas. En este sentido, hay que destacar que hace unas semanas EFRAG y GRI publicaron una declaración conjunta sobre el alto nivel de interoperabilidad alcanzado entre los ESRSy los estándares GRI, lo que es una gran noticia para las empresas que reportan su información no financiera (o sostenible) conforme a GRI, el 82% de las empresas según la propia entidad.
El Pacto Mundial de Naciones Unidas también se ha unido a esta tendencia de homogenización en el reporte de la información no financiera, en 2023 entró en vigor un nuevo modelo de informe de progreso que también está alineado con otros marcos internacionales y estándares de reporte. Así, para las empresas europeas, hay una tabla de correspondencia con los estándares europeos de sostenibilidad, de tal forma que la elaboración del informe de progreso no suponga un excesivo coste para las mismas, que tendrán que reportar conforme a los ESRS.
La homogenización de los estándares de reporte de información no financiera representa un hito significativo en el mundo empresarial. Esta convergencia hacia normativas comunes no solo simplifica la tarea de cumplir con los requisitos regulatorios, sino que también conlleva un ahorro sustancial en costes financieros y recursos humanos. Las empresas, al adoptar estándares coherentes y reconocidos internacionalmente, pueden aprovechar economías de escala al preparar y presentar sus informes. Además, la homogenización fomenta la transparencia y comparabilidad entre las empresas, lo que a su vez puede fortalecer su posición en el mercado y su reputación, brindando a las compañías una poderosa herramienta para poner en valor la información sobre sostenibilidad que han conseguido sacar a la luz después de unos años de tremendo esfuerzo y trabajo interno.
En un momento en el que el ingente volumen regulatorio sobre obligaciones de sostenibilidad amenaza con abrumar a las organizaciones, la homogenización de estándares de reporte emerge como un faro que guía a las empresas hacia un futuro más sostenible y eficiente, donde la responsabilidad corporativa se integra con más sentido y con más fuerza en sus operaciones y estrategias.
Publicado en













