
Effects of the "New Retail" and ESG criteria on real estate investment
(Article in Spanish)
En el marco de las actividades previas al MIPIM, que tendrá lugar en Canes del próximo 15 al 18 de marzo, se celebró ayer en el Centro Financiero Génova de Madrid un debate cuyo eje principal fue analizar el impacto del principio de sostenibilidad en el desarrollo inmobiliario.
La diversidad de los ponentes favoreció un análisis panorámico de esta cuestión, habiéndose centrado buena parte del debate en analizar los efectos que el “Nuevo Retail” y los criterios ESG están teniendo en la inversión inmobiliaria.
Por lo que respecta al Retail, el debate se centró en la (aparente y discutida) contradicción entre, por una parte, la tendencia (positiva) hacia políticas de “economía circular” (basada en el reciclaje y la reutilización de recursos), y la apuesta de las compañías de Retail por estrategias de omnicanalidad, basadas buena parte de ellas en la potenciación del e-commerce, que está generando un aumento sustancial (y en algunos casos dramático) de la movilidad (transoceánica, europea y nacional), con el consiguiente estrés en la red de infraestructuras, que en última instancia parece alejar esta estrategia de los criterios de sostenibilidad pretendidos.
Una segunda parte del debate estuvo destinada a analizar la relevancia de los criterios ESG en el marco de los desarrollos inmobiliarios. Al respecto, frente a las todavía existentes resistencias por parte de aquellas compañías que perciben los objetivos ESG (interrelacionados con los ODS de la Agenda 2030) como valores cuya abstracción adolece de eficacia práctica, resultó de especial interés constatar cómo aquellas compañías más dinámicas han implementado estas estrategias como verdaderos ejes tanto en sus políticas de organización interna como en su actividad. Y todo ello en base a criterios financieros, dado que recientes estudios han puesto de relieve que las entidades que han adoptado estas estrategias en su organización interna, no tan sólo presentan un nivel de resiliencia superior a la hora de afrontar situaciones de crisis, sino que además son percibidas como entidades que optimizan la gestión de sus portfolios, obteniendo mejores rentabilidades. Todo ello comporta que, en última instancia, se trate de compañías con una alta valoración en el mercado, que les confiere una clara ventaja competitiva a la hora de acceder al mercado de crédito, además de ser el socio ideal de ciertos fondos institucionales, que ven en estas compañías el partner ideal para la gestión de sus carteras a medio y largo plazo.
La conclusión principal del debate es que nos hallamos en una fase de fuerte inversión, dada la fluidez de capital existente, que debe convivir con un proceso de transformación global que exigirá a los distintos agentes del sector una mayor flexibilidad a la hora de estructurar sus organizaciones internas y diseñar las estrategias de inversión a futuro“.
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